Autonomo, ¿Estas dispuesto a hacer lo que sea necesario?

Cuando empiezas a trabajar como freelance ( o autónomo que es el término menos sexy) se plantean una gran cantidad de dudas. Aunque no podemos resolver todas, vamos a ver las principales preguntas que se debe hacer un freelance y como actuar para resolverlas. Lo que te contamos en este artículo es la realidad tal y como es. Debes reflexionar y responder con sinceridad si estás preparado o no.

¿Estoy dispuesto a hacer lo necesario?

Las circunstancias de cada persona son diferentes pero tienes que saber que si quieres trabajar por cuenta propia vas a tener que hacer cosas que no te gustan hacer pero que aún así tendrás que hacer. Algunas de ellas podrás delegarlas pero otras tendrás que hacerlas si quieres que funcione. Tranquilo, no estamos hablando de nada ilegal.

Ejemplos de cosas que tendrás que hacer:

  1. Buscar clientes y Vender
  2.  Hablar y tratar con clientes
  3.  Negociar con los clientes y proveedores
  4.  Reclamar pagos
  5.  Aprender finanzas
  6.  Tomar decisiones cada día
  7.  Papeleo

Emprender no es solo montar una negocio. Es tener la fortaleza mental para hacer aquellas cosas que no te gusta hacer.

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Una parte de estas tareas se pueden y de hecho tendrás que delegarlas. Podrás delegar cosas como reclamar pagos o hacer el papeleo. Otras dependerá de como sea tu negocio. Si te dedicas a la fotografía tendrás que hablar y tratar con clientes cada día. Si tienes un servicio orientado a Internet no tendrás que tratar tanto con clientes si no que tendrás que hacer mas acciones de marketing que hagan que el cliente te compre.

La principal fuente de generación de ansiedad en los emprendedores suele ser tratar con clientes. Vender y negociar son dos de las principales habilidades que debe tener un emprendedor.

Por eso, antes de tomar la decisión de hacerte autónomo deberías hacerte una serie de preguntas sobre como va a ser tu negocio para poder hacer una lista de las cosas que tendrás que hacer y decidir si vas a poder hacerlo.

¿Tengo la fortaleza mental necesaria?

Una de las factores que no se suele tener en cuenta antes de empezar a trabajar por tu cuenta es la fortaleza mental necesaria para emprender. Especialmente pasa con aquellas personas que están emprendiendo por primera vez. Nos solemos preocupar de a quién vamos a vender, que es lo que vamos a vender, cuanto cobrar y muchas veces no se tiene en cuenta el tema mental.

No es casual que muchos emprendedores en su tiempo libre se dediquen a correr. La fortaleza mental necesaria para desarrollar ambas actividades es muy parecida. 

Son muchas las diferencias entre un trabajador por cuenta ajena y un por cuenta propia. Algunas de estas diferencias:

TRABAJADOR POR CUENTA PROPIA

  • Empiezas cada mes con las cuentas en negativo. La cuota de autónomos más habitual suele ser 267 € para autonomos no societarios y 344 € para societarios.
  • En ocasiones los clientes no te pagan y tienes que estar reclamando y persiguiendoles.
  • Si no facturas nada, no ganas nada. Si facturas mucho puedes ganar mucho.
  • Tus jornadas laborales no están fijas. Puedes tener que  trabajar 12 horas un día y al día siguiente cogértelo libre.

TRABAJADOR POR CUENTA AJENA

  • Empiezas cada mes en cero.
  • En ocasiones tu empresa no te paga pero no suele ser habitual.
  • El sueldo está establecido. Independientemente de como vaya la empresa tu cobrarás lo mismo todos los meses (salvo que tengas un variable)
  • Tus jornadas están establecidas por la empresa.

Estas diferencias suponen para muchos emprendedores un reto importante. Se hace necesario tener la fortaleza para levantarse cada día y sin que nadie te obligue ponerte a trabajar. Dependiendo del trabajo que hagas puede ser muy solitario. No tienes gente trabajando a tu alrededor con quién compartir los problemas y puedes llegar a pagarlo con amigos o familiares. Una solución a estos problemas suelen ser los coworking donde el ambiente es más de oficina y tienes gente con la que hablar y colaborar.

La montaña rusa del emprendedor es un termino que refleja la carga emocional de emprender. Es la sensación que tienes algunos días de que eres el mejor y te vas a comer el mundo y otros días la sensación opuesta de que eres un farsante y emprender no es para ti. Un truco para superarla es darse cuenta de que no eres ni lo primero ni lo último. Los días buenos aprovecharlos y los malos darte cuenta que estás en un día malo y no comerte la cabeza.

El ecosistema emprendedor

No quiero que la impresión que pueda tener alguien que está empezando es que en este mundo todo es negativo. No es así. Una vez empiezas a trabajar por cuenta propia y si te involucras en el ecosistema emprendedor verás que hay mucha gente dispuesta a ayudarte y a enseñarte aquellas cosas que no te sepas. Gente con la que podrás hablar cuando estés de bajón y con la que podrás ampliar tu negocio y tu carrera como emprendedor. 

Además, aunque en muchas ocasiones tendrás que trabajar muchas horas, tendrás más libertad para hacer otras cosas que no el trabajar por cuenta ajena no te permite hacer. Podrás ir a eventos, tomar decisiones, conocer a gente nueva, tomarte un día cuando lo necesites y tomar las riendas de como quieres que sea tu futuro.  Todo esto hace que emprender sea una aventura, la manera en la que se afronta esa aventura depende de cada persona.

Conclusiones

Emprender te obliga a hacer cosas que no has hecho hasta ahora. Aprender nuevas habilidades, lidiar casi a diario con nuevos problemas y tener que tomar decisiones. 

Es duro mentalmente y en muchas ocasiones lo tienes que afrontar en solitario. ​Pero al mismo tiempo puede ser muy satisfactorio y llenarte de maneras que el trabajo por cuenta ajena no te llena.

Formar parte del ecosistema emprendedor te ayuda a enfrentarte a la aventura de una manera menos solitaria. Además de un lugar donde compartir experiencias puede ayudarte a encontrar oportunidades para mejorar tu negocio.​

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